miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿Para qué aprender, Qué, Con qué, Cómo, Dónde, Cuán de bien, Cuándo y Con quién aprender?







Tras el análisis de un proyecto docente elegido al azar, hemos querido dar respuesta a estas cuestiones en el sentido educacional y didáctico y al mismo tiempo proponer una mejora didáctica en algunos apartados. 

¿Para qué aprender?

Los niños y niñas adquieren un desarrollo físico, afectivo, social e intelectual  para una total autonomía en su vida adulta. Para ello se plantean unas competencias que deben alcanzar para ese desarrollo completo desarrollo personal, escolar y social. para la autonomía. Las competencias son aquellos conocimientos, destrezas y actitudes necesarios para adquirir dicha autonomía. Estas competencias las alcanza el alumnado a través del currículo formal, de las actividades no formales y de las distintas situaciones a las que se enfrenta en el día a día, tanto en la escuela, como en casa o en la vida social. La competencia la demuestra el alumnado cuando es capaz de actuar, de resolver, de producir o de transformar la realidad a través de las tareas que se le proponen. Las competencias son:
Competencia en comunicación lingüística
Competencia matemática
Competencia en el conocimiento y la interacción con el Tratamiento de la información y competencia digital
Competencia social y ciudadana
Competencia cultural y artística
Competencia para aprender a aprender
Autonomía e iniciativa personal
Competencia emocional. 


¿Qué aprender?

Las capacidades que se plantean para que los niños y niñas desarrollen y mejoren completamente en el aprendizaje son: descubrir y construir el conocimiento de su propio cuerpo y de los otros, actuar con seguridad y aprender a respetar las diferencias; observar y explorar el mundo que les rodea a través del juego y de la acción y desarrollar actitudes de curiosidad y conservación;  adquirir hábitos de higiene, alimentación, vestido, descanso y protección; construir una imagen ajustada de sí mismo y desarrollar las capacidades afectivas; establecer relaciones positivas con los iguales y los adultos; adquirir las pautas elementales de convivencia y relación social; regular la conducta, así como ejercitarse en la resolución pacífica de conflictos; desarrollar las habilidades comunicativas a través de distintos lenguajes, incluida la lengua extranjera, y formas de expresión a través del movimiento, el gesto y el ritmo; iniciarse en el manejo de las herramientas lógico-matemáticas, la lecto-escritura y las tecnologías de la información y la comunicación; descubrir el placer de la lectura a través de los cuentos y relatos. Con todo ello el/la niño/a obtendrá total autonomía a lo largo de su vida.


PROPUESTA DE MEJORA DIDÁCTICA



Continuar con el Refuerzo Educativo al alumnado con retraso escolar.
Seguir insistiendo en la importancia de la colaboración familiar en el proceso del aprendizaje, trabajando con los padres en las reuniones colectivas y en las entrevistas personales.
Continuar y potenciar la colaboración con los Servicios Sociales Municipales para atajar los problemas de absentismo y de alumnado socialmente desfavorecido, que se nos presenten.
Valorar en las reuniones de tutoría el nivel de cumplimiento de los acuerdos tomados y su correspondiente evaluación.
Crear un banco de recursos, centralizado en el aula de Pedagogía Terapéutica, con las programaciones realizadas, los materiales utilizados, las actividades elaboradas, etc., que sirvan para cursos posteriores.

Animación a la lectura, pues pensamos que es fundamental el uso de la biblioteca en el tema educativo y que la lectura es básica para la formación del alumnado. De ahí la necesidad de potenciar un plan lector  desde la biblioteca donde se implique toda la comunidad educativa y a las familias que desempeñan una labor fundamental.
Aumentar el número de actividades complementarias para que los alumnos se acerquen desde una edad más temprana a situaciones reales de aprendizaje fuera del centro escolar.
Implantación de las nuevas TIC en mayor medida de lo que se está haciendo hasta el momento, ya que los alumnos están en una social de continuo avance tecnológico y a la cual deben adaptarse y adquirir un mayor desarrollo desde edades tempranas.


¿Con qué aprender?

 Con materiales y recursos: La manipulación y exploración del propio cuerpo y el de los otros o de los objetos como recursos naturales de aprendizaje y como medios de relación, se ha de complementar con otra serie de materiales didácticos.
La puesta en marcha de experiencias de socialización en la compra y utilización de los materiales, ayuda a rentabilizar los recursos, aseguran su suficiencia y variedad, favorecen el uso colectivo y contribuyen al desarrollo social, ya que proporcionan ocasión de compartir, de ayudar y colaborar, de resolver conflictos, de ponerse en el punto de vista de los otros…

¿Cómo aprender?

A través de principios que deben orientar nuestra práctica educativa, que son los siguientes:
1. Metodología activa: favoreciendo un adecuado clima de participación en el aula que permita al alumno ser el protagonista de su propio aprendizaje: observar, experimentar, investigar, expresarse, preguntar...;
2. Motivación: se propondrán situaciones de aprendizaje que tengan sentido para ellos, partiendo de sus intereses, demandas, necesidades y expectativas. También es importante un ambiente lúdico y el fomento del trabajo en grupo.
3. Autonomía en el aprendizaje: partiendo del modelado y el aprendizaje guiado, conseguir una práctica autónoma teniendo en cuenta que deben aparecer en último lugar aquellas que requieran un mayor grado de habilidad y autonomía.
4.  Programación cíclica: selección de los contenidos, que refuerzan lo aprendido en los cursos precedentes y abren el conocimiento hacia nuevos temas.
5.  Atención a la diversidad del alumnado: uno de sus principios básicos, es la atención a las características individuales de cada uno de los alumnos/as, sus diferentes ritmos de maduración y aprendizaje, así como sus distintos intereses, motivaciones y capacidades.
6 Sensibilidad por la educación en valores: mediante actividades que favorecen el desarrollo de capacidades, actitudes, hábitos y conductas positivas en relación con: la autonomía y el adecuado manejo de la afectividad, la comunicación, la relación con los demás, la adquisición de responsabilidades, la asunción de las normas sociales, el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente... 
7.  Relación con las familias: todo lo que ocurre en el ámbito de la familia tiene una repercusión en la escuela y viceversa. Establecer cauces apropiados de comunicación y coordinación entre las familias y la escuela, favorece que los niños perciban la participación y el interés de sus padres, quienes, comprendiendo y valorando su trabajo y sus logros, contribuyen a incrementar su autoestima y motivación.
8.  Evaluación del proceso educativo: se analizan todos los aspectos del proceso educativo favoreciendo la retroalimentación y la aportación de informaciones precisas que permiten reestructurar la actividad en su conjunto.
9.  Distribución flexible del tiempo, del espacio y de los grupos: y la organización de actividades adaptadas a los contenidos y a las particularidades del alumnado. 

  ¿Dónde aprender?

Tomando como punto de partida esta programación docente, la respuesta se interpreta como un espacio presencial, físico, tangible donde se conoce, se siente y se aprende y al mismo tiempo se  comparte o se enseña a terceros.
Un lugar vivo, en acción, donde se dan oportunidades educativas continuamente, donde hay elementos más allá de un concepto puramente didáctico donde convergen personas que interactúan, piensan, colaboran, cooperan, desarrollan, analizan y sintetizan ideas o descubrimientos.
Es un entorno donde existe un adecuado clima de participación que permita al alumno ser el protagonista de su propio aprendizaje: observar, experimentar, investigar, expresarse, preguntar.
Es un espaciodonde se favorece la participación de todos, los desplazamientos, las necesidades fisiológicas y afectivas, la socialización, la autonomía, el control, el trabajo en grupo, el trabajo individual y el trabajo colectivo.

 ¿Cuán bien se aprende?

La evaluación de la propia enseñanza o la cualificación se evalúa en cuanto a la adquisición de competencias, desde el proceso de la enseñanza, son aquellos conocimientos, destrezas y actitudes necesarios para que una persona alcance su desarrollo personal, escolar y social. Estas competencias las alcanza el alumnado a través del currículo formal, de las actividades no formales y de las distintas situaciones a las que se enfrenta en el día a día, tanto en la escuela, como en casa o en la vida social.
La competencia la demuestra el alumnado cuando es capaz de actuar, de resolver, de producir o  de transformar la realidad a través de las tareas que se le proponen.
Competencias en: comunicación lingüística y matemática, competencia en el conocimiento y la interacción con el tratamiento de la información, competencia digital, social y ciudadana, cultural y artística, competencia para aprender a aprender, competencia emocional, autonomía e iniciativa personal
Desarrollo: motriz (gruesa y fina), socio-afectivo, desarrollo progresivo de habilidades sociales y desarrollo cognitivo.


PROYECTO DE MEJORA DIDÁCTICA

Tras el análisis del programa docente que nos ocupa, he observado una carencia didáctica con fines psico-afectivos, de psicomotricidad y de interrelación personal entre los objetivos generales de niños entre 3 y 6 años, y es por ello que propongo actividades relacionadas con la expresión corporal y el teatro.

A través de esta expresión gestual se mejora la comprensión de la vida y del entorno y se despiertan sensibilidades aun desconocidas.
El lenguaje corporal permite a los niños transmitir sensaciones, actitudes, sentimientos y  personalidad.
Estas actividades dramáticas favorecen el desarrollo integral y reportan beneficios como: ayudar a expresar ideas, miedos, emociones, favorece la autoestima y el autoconocimiento, se adquiere autonomía, se utiliza un lenguaje universal entendible para otros alumnos extranjeros, y con ello atendemos a la diversidad en las aulas, ayuda a incorporar a niños tímidos, aprenden y asimilan mejor las normas, se desarrolla el lenguaje verbal, musical. Y, es una  actividad de ocio-educativa que gusta a todos.
Recursos: vestuario, telas, collares, sombreros, guantes, complementos de disfraces, gafas, bigotes, caretas, pelucas, maquillajes, marionetas de mano, objetos para el juego, guiñol…

PROPUESTAS DIDÁCTICAS

Estas actividades deben cumplir una premisa, LA CREATIVIDAD, y para poder conseguirlo y posibilitar la libertad del niño se desarrollaran juegos como:
Juegos dramáticos,   Teatro de títeres y marionetas, Teatro de sombras,  Representación de cuentos Dramatización de canciones.
También se puede trabajar la dramatización mediante las TICS, como por ejemplo hacer videos de las representaciones de los niños, hacer que observen proyecciones de imágenes en el ordenador y luego las interpreten.
TRABAJAR LA DRAMATIZACIÓN MEDIANTE LAS TiCS. Hacer un vídeo de la representación de teatro Los niños/as observan una proyección de las imágenes del cuento en el rincón del ordenador y luego con caretas lo interpretan en el rincón de juego simbólico.

CONCLUSIONES 

Se pretende que adquieran valores  fundamentales para el trabajo en grupo como: cooperación, ayuda al compañero, respeto a las normas y las producciones en grupo,  le ayudarán a conocer mejor su propio cuerpo aumentar su autonomía y autoestima personal.




¿Cuándo aprender?

Definir cuando se aprende es una cuestión muy complicada de determinar, porque se aprende a todas las edades. No hay una etapa ni una edad determinada donde se empieza a aprender y donde se acaba, en todo momento de nuestras vidas se aprenden cosas nuevas.
Pero como es obvio en cada etapa de nuestras vidas aprendemos diferentes cosas que a otras edades no podríamos aprender, por ello la programación docente que hemos elegido nos dice: “Considerar el momento del desarrollo cognitivo y emocional propio de las diferentes edades, como uno de los criterios fundamentales para la organización de los contenidos”
La competencia, desde el doble proceso de enseñanza y aprendizaje, se adquiere y mejora a lo largo de la vida en un proceso que puede ser secuenciado y valorado en las distintas fases de la secuencia.  

¿Con quién aprender?

Según la guía docente elegida a través del currículo formal, de las actividades no formales y de las distintas situaciones a las que se enfrenta día a día, tanto en la escuela, como en casa, como en la vida social.
Se aprende de la interactuación con los demás, mediante la imitación y no solo de los profesores si no de los padres, de los compañeros de clase, de los amigos, de cualquier persona que nos encontremos por la calle… Se aprende de las experiencias, personales y de los demás. Se aprende con cualquier estímulo susceptible de un aprendizaje.